Cómo asesora académica, hoy quiero abordar la importancia de prepararte para el tránsito del colegio a la Universidad de tu hijo. Esta preparación es un proceso que involucra a toda la familia y no debe recaer únicamente en el estudiante, sino también de los padres.
Durante los procesos de orientación vocacional, las preparaciones para las entrevistas de ingreso a la Universidad, o incluso durante las propias entrevistas de admisión, he notado que un tema crucial que a menudo se pasa por alto en las conversaciones familiares es la preparación emocional, social y financiera de la familia para apoyar al futuro universitario.
Para guiar a nuestros hijos en los primeros semestres, que son fundamentales para una adaptación exitosa y una estancia positiva en la Universidad, es esencial tener claridad sobre asuntos como el apoyo económico y el presupuesto, entender cómo cambian los roles y responsabilidades, comprender la estructura el semestre académico, y estar al tanto de fechas y horarios importantes, entre otros aspectos que abordaré en este artículo.
En las familias más preparadas, el tema del apoyo financiero es a menudo el más avanzado. Se realizan proyecciones de presupuesto para la matrícula universitaria, la manutención y, en algunos casos, la vivienda si el estudiante se enfrenta a la movilidad académica. Sin embargo, es crucial comprender que las responsabilidades parentales NO terminan con la graduación de bachillerato.
Planificar los gastos universitarios y el presupuesto junto a su hijo tiene beneficios como enseñarles a presupuestar, gestionar sus gastos y tomar decisiones financieras responsables. Además, esto les brinda seguridad y les permite concentrarse en su formación profesional.
Con la entrada a la Universidad, los roles y responsabilidades de tu hijo cambian en el ámbito familiar y social. Por lo tanto, es esencial que toda la familia se prepare para estos cambios y ajustes que vienen con esta nueva etapa de crecimiento y formación académica.
Entender estos cambios de roles permite a tu hijo identificar sus nuevos compromisos y responsabilidades. En la Universidad, hay una mayor autonomía en la elección de cursos y horarios, lo que le brinda un mayor control sobre su educación. Sin embargo, esto también significa que la responsabilidad del aprendizaje recae en él, en la cantidad y calidad el trabajo autónomo y estudio que realice en casa y fuera del horario de clase, y el enfoque pasivo ya no es suficiente para obtener buenos resultados académicos y de aprendizaje.
La carga de trabajo y responsabilidad en la Universidad suele ser más intensa que en el colegio. Los estudiantes son responsables de gestionar sus horarios y rutinas de estudio. Aunque puedan pasar más tiempo en casa, esto no implica que no tengan obligaciones académicas. Los tiempos de trabajo autónomo en la formación universitaria son más extensos que los que experimentaban como estudiantes de bachillerato.
Si tu hijo cursa una carrera universitaria por semestre, debe comprender que los tiempos de estudio son más rápidos y exigentes en comparación con el colegio. En la Universidad, los temas se presentan de manera más ágil, y al finalizar el semestre académico, el temario abordado es amplio.
Conforme los estudiantes universitarios ganan independencia, también deben asumir la responsabilidad de su salud y bienestar, incluyendo decisiones sobre hábitos alimenticios, ejercicio y autocuidado personal.
Es esencial comprender que la cantidad de créditos académicos que tu hijo está cursando determina la cantidad de horas de estudio autónomo que necesita realizar. Esta información es crucial para organizar las actividades, trabajos, clases y tiempos de estudio de manera efectiva.
Un gran cambio en la Universidad radica en la distribución del tiempo y el aprendizaje. A diferencia del colegio, los estudiantes universitarios deben invertir más tiempo en el trabajo independiente fuera del aula. Se estima que, por cada crédito académico, que equivale a una hora de clase, el estudiante debe dedicar de 2 a 3 horas de estudio autónomo. Esto implica que los llamados "huecos de horario" son oportunidades para el estudio autónomo, y la responsabilidad recae menos en la enseñanza en el aula y más en el aprendizaje independiente.
Es importante conocer la distribución del horario para comprender cuándo tu hijo tiene tiempo disponible para actividades extracurriculares o personales. Los primeros semestres universitarios pueden ser desafiantes en términos de rutinas y horarios, y es necesario adaptarse a esta nueva dinámica familiar.
Un desafío común de los padres en los primeros semestres es comprender cómo las rutinas y los tiempos cambian considerablemente. Las rutinas ya no son fijas, varían día a día y tienen estructuras y organizaciones diferentes, y por su puesto esto requiere de un esfuerzo y acomodación por parte de los tiempos de toda la familia. El que tu hijo este en casa no quiere decir que no tenga deberes o actividades de estudio autónomo que realizar.
Algunas universidades organizan los semestres académicos en función de fechas de evaluaciones parciales, que suelen ocurrir alrededor de las semanas 4, 8 y 12. Otras universidades pueden tener agendas de evaluación específicas para cada materia y docente. Conocer esta información es fundamental para apoyar a tu hijo en la preparación de exámenes y en su proceso de aprendizaje y ayudarle a gestionar las responsabilidades extracurriculares que debe y puede asumir en estas fechas puntuales.
Para obtener toda esta información, muchas universidades ofrecen semanas de inducción no solo para estudiantes, sino también para padres de familia. Estas semanas son cruciales para comprender los procesos clave de la vida universitaria, la regulación, los planes de estudio y los servicios universitarios. No subestimes la importancia de asistir a estas inducciones. Dejar de ir a la semana de inducción equivale a dejar de ir a una inducción de trabajo porque creemos que no es necesaria.
También podemos apoyar a nuestros hijos con otro tipo de acciones y acompañarlos cuando lo necesiten
En casa, puedes apoyar a tu hijo creando un espacio adecuado para estudiar y aprender, que sea tranquilo, ventilado, bien iluminado, ordenado, libre de distracciones como televisión, ruido excesivo y alto tránsito de personas.
Además, es crucial que monitorees las conductas de autocuidado. Sí bien es cierto que la vida universitaria requiere de un cambio de hábitos y rutinas, se debe propender porque tu hijo no cambie patrones y hábitos que son de gran importancia para la salud mental, emocional y calidad de vida como: horas de sueño, los horarios de alimentación y dejar de lado los espacios para compartir en familia, con amigos, de recreo, ocio y deporte.
Debes estar atento a señales de alerta como:
Sí identifica que su hijo que está teniendo dificultad con algunos de estos aspectos, oriéntelo a buscar ayuda a través de los servicios de Bienestar Universitario de la Universidad o consulta a un orientador o psicólogo educativo.
Te invito a qué compartas qué otros aspectos claves tener en cuenta para la Transición del Colegio a la Universidad.
Soy Paola Bohórquez - asesorara académica y organizacional, y acompaño y enseño a las personas que se enfrentan con dificultades para organizarse, aprender, tener buenas calificaciones, establecer su proyecto de vida y escogencia de carrera, y que buscan obtener buenos resultados, estrategias para alcanzar sus objetivos, metas y proyecto de vida velando siempre por su bienestar y calidad de vida.
#PsicoeduaciónyPsicosaludconSentido
#AsesoriaAcademica #AsesoriadeFormacionProfesional #AprenderaAprender #ExpertodelEstudio #AprendizajeEfectivo #DesarrolloProfesional #TecnicasdeEstudio #EstudianteExitoso